viernes, 29 de marzo de 2013

La importancia del rincón

Una arquitectura responsable puede ayudar a la educación

Anatxu Zabalbeascoa Madrid 27 MAR 2013 



Interior del colegio Rosales del Canal, en Zaragoza. / Jesús Granada

El verdadero educador está al servicio del niño y debe cultivar en él la humildad, la responsabilidad y el amor”. El mensaje de Maria Montessori puede hoy parecer obvio, pero a principios del siglo XX fue revolucionario. Y todavía no está extendido. El colegio Rosales del Canal de Zaragoza busca cumplirlo desde una arquitectura que le habla a la mente absorbente de los niños. Así, frente a los edificios que simplifican sus volúmenes para reforzar su presencia, esta escuela ofrece la posibilidad del descubrimiento cotidiano en un mismo espacio. El mensaje es algo más complejo que reconocer una fachada, pero la lección es difícil de olvidar: la identidad no se decide en un día ni con un solo gesto, sino que es algo que se va formando y construyendo a diario. Así, los rincones mandan en el conjunto fragmentado, y a la vez compacto, proyectado por Magén Arquitectos en la periferia de la ciudad.
Al suroeste de la capital aragonesa, el colegio Rosales del Canal está levantado en un barrio que todavía se está dibujando. Tal vez por eso sus arquitectos optaron por recoger el conjunto escolar, una isla que, sin embargo, mira hacia el sur para aprovechar la luz y el sol, y para no proyectar sombras sobre el recreo de los niños. Son chavales de entre tres y 12 años los que ocupan las aulas de este centro. Y el colegio está pensado para todos ellos: es uno y muchos a la vez. Así, se desgaja en bloques para acomodar a los diversos alumnos y crece, con el tamaño de los estudiantes, alejándose de ellos a medida que estos cumplen años.
La idea de un espacio pedagógico, que acompaña al niño para luego ir soltándolo a medida que crece no es nueva. Maria Montessori hablaba de ella en sus consejos para idear le case dei bambini y, en 1955, Aldo van Eyck dibujó rincones para fomentar la individualidad y el descubrimiento de los niños en su Orfanato Municipal de Ámsterdam.
El estudio zaragozano Magén Arquitectos ha tenido en cuenta esa lección y la ha interpretado para replantearla desde un sistema constructivo eficaz y económico capaz de levantar espacios a medida a partir de una factura industrial. Así, los paneles de composite con que está construida esta escuela están recubiertos de madera en su interior, tendiendo un puente entre la industrialización y la amabilidad. También las celosías de aluminio orientables son industriales, pero están pensadas para lidiar con el específico sol del lugar.
Los porches y los patios que rodean y salpican las instalaciones llevan luz y ofrecen recorridos variados, y protección frente al exceso de sol o los días de lluvia, para los juegos de los niños. De acuerdo con las ideas de Montessori, la zona de educación infantil recuerda más una casa (una línea de adosados) que un colegio. Son las cubiertas, en forma de cúpula, las que crean esa sensación y, a la vez, ofrecen iluminación cenital (gracias a un lucernario central), control climático (que ahorra energía en invierno y evita el exceso de calor en verano) y absorción acústica.
Coloreado por fuera —para ganar presencia en medio de un barrio indefinido— y limpio por dentro —para resaltar el protagonismo de los estudiantes—, el colegio está lleno de miradores y niveles para aprender y descubrir poco a poco. Sin empachos. Y sin prejuicios.

jueves, 28 de marzo de 2013

CITAS DE TONUCCI ¿ENSEÑAR O APRENDER?

El nacimiento de las democracias occidentales y el desarrollo industrial exigen de la escuela una formación elemental, una alfabetización masiva. Lo exigen porque, si la democracia significa gestión popular del poder, cada ciudadano podrá participar en ella en la medida en que se disponga de instrumentos para informarse, expresarse, discutir.

La escuela no cambia, continúa siendo de complemento, permanece la selección aunque desplazada hacia los niveles superiores, los institutos, las universidades y el trabajo; sube el porcentaje de analfabetismo funcional, es decir, el número de los que nunca utilizan los instrumentos culturales más elementales propuestos por la escuela: la lectura y la escritura.

El problema es más profundo y continúa latente bajo las diversas formas estructurales y metodológicas: la escuela de todos no se ha convertido en la escuela para todos

Ahora que todo el mundo va a la escuela son muchísimos menos los que pueden encontrar en su familia las necesaria bases-modelos culturales.

Una escuela que quiera ser realmente una escuela de todos y para todos, debe preocuparse por ofrecer a todo el mundo aquellas bases, aquellas motivaciones, aquellos modelos culturales imprescindibles para construirse un patrimonio de conocimientos, de habilidades, de competencias.

Paradójicamente, podríamos afirmar que tiene éxito en la escuela los que no la necesitan. La escuela  que debería contribuir a introducir la igualdad entre los ciudadanos, por el contrario alimenta las diferencias.

En la institución escolar no ha cambiado nada porque se ha dejado completamente al margen de este proceso de transformación a los profesores.


Nuestra escuela hoy vive prácticamente en la "ilegalidad", en la incapacidad de aplicar sus propias normativas y con el temor de que aparezcan otras nuevas, aún más avanzadas.

Una reforma real de la escuela debería nacer de los que trabajan en ella, como exigencia de nuevos niveles profesionales, para la construcción de los cuales deberían utilizarse todas las energías actualmente disponibles.

Un proyecto que mire hacia el futuro, hacia el siglo XXI, debería examinar tres aspectos: a) El papel de la escuela y su relación con la realidad del exterior; b) El método escolar: relación enseñanza-aprendizaje; c) El docente: su función y su formación.

La escuela asume el papel de entidad educativa por antonomasia, amplía su duración y multiplica objetivos y actuaciones. Las familias piden a la escuela que dé más y que compense las deficiencias familiares y sociales. La escuela se convierte es un lugar de socialización, de recuperación, de terapia...

El profesor no es el saber sino el mediador del saber.

La escuela disfruta de la diversidad. Los puntos de vista distintos constituyen el motor indispensable de la acción educativa: ponen de manifiesto contrastes o contradicciones, solicitan comparaciones progresivas y profundizaciones posteriores.

Citas Extraídas del libro "¿Enseñar o Aprender?", de Francesco Tonucci

jueves, 21 de marzo de 2013

Día mundial del Síndrome de Down 21 de marzo

 El Día del Síndrome de Down se celebra cada 21 de marzo.


Durante los días anteriores y posteriores, las organizaciones de Síndrome de Down alrededor del mundo organizan y participan en eventos para concienciar de la existencia y necesidades que el Síndrome de Down provoca.
El síndrome se descubrió en 1959 como un desorden de cromosomas y es un tema de actualidad permanente al afectar en el día a día de forma muy variada en un amplio rango de personas en todo el mundo. Se calcula que uno de cada 733 bebés nacen con este síndrome. Sólo en Estados Unidos hay más de 400.000 personas con este síndrome.
La fecha fue seleccionada por la Down Syndrome International ya que el número es significativo de la triplicación del vigesimo primer cromosoma (mes 3, día 21) La idea original fue propuesta por Stylianos E. Antonarakis, médico genetista en Suiza y adoptado por ART21, su grupo de pacientes

martes, 19 de marzo de 2013

LAS ESCUELAS MATAN LA CREATIVIDAD

Sir Ken Robinson (Liverpool, Inglaterra, 1950) es un educador, escritor y conferenciante británico, experto en asuntos relacionados con la creatividad, la calidad de la enseñanza, la innovación y los recursos humanos. También ostenta el título de Doctor por la Universidad de Londres desde 1981. Debido a la relevancia de su actividad en los campos mencionados, especialmente en relación con el arte, fue nombrado sir por la reina de Inglaterra, Isabel II en 2003.


Nació en Liverpool el 4 de marzo de 1950. Fue uno de los siete hijos que tuvieron James y Ethel Robinson. Con cuatro años contrajo Poliomielitis. Durante tres años asistió a la antigua escuela de Liverpool para posteriormente seguir educándose en el instituto en Cheshire hasta 1968. Tras su educación básica decidió inscribirse en la Universidad de Leeds para recibir formación sobre inglés y drama. Tras terminar su grado se matriculó en la Universidad de Londres donde terminó su tesis doctoral sobre el drama y el teatro en educación a los treinta y un años de edad.
Actualmente vive en Los Ángeles, California con su mujer, Lady Therese Robinson y sus dos hijos James y Kate.

Durante cuatro años (1985-1989), Sir Ken Robinson fue el director del proyecto The Arts in Schools Project una iniciativa que pretendía mejorar la enseñanza y el aprendizaje de las artes en las escuelas británicas.

Desde 1989 hasta 2001 fue profesor de educación artística y portavoz del departamento de educación artística en la Universidad de Warwick. Paralelamente, también fue encargado de las investigaciones para el desarrollo de la Facultad de Educación en la que trabajaba. A estos cargos hay que añadir los de Director de estudios de grado en el instituto Warwick para la educación, Director del programa de posgrado en educación artística y estudios culturales, y Director de la unidad para la investigación en educación, cultura y las artes, más conocida por sus siglas en inglés, URECA.

En 1998, David Blunkett, Ministro de Educación y Empleo británico, lo puso al frente del comité consultivo nacional sobre educación creativa y cultura. Comité que, posiblemente, realizó la mayor investigación nacional sobre la importancia de la creatividad en la educación y la economía del Reino Unido.
Fruto del trabajo en dicho comité, se publicó el llamado Informe Robinson cuyo título formal, traducido, es: Todos nuestros futuros: creatividad, cultura y educación. El informe tuvo un gran impacto pues ponía de relieve el escaso papel que hasta entonces había recibido la creatividad y la importancia que sobre ella recaía el futuro, ya no sólo del país, sino de la propia humanidad.

Durante su carrera no sólo ha servido al gobierno británico sino que también ha trabajado para otros como, por ejemplo, el gobierno de Hong Kong y Singapur, la Comisión Europea e incluso para el Instituto de Artes Paul McCartney Actualmente es profesor emérito de la Universidad de Warwick y su conferencia las escuelas matan la creatividad expuesta en el congreso Tecnología, Entretenimiento y Diseño, TED, es una de las más comentadas. En 2010 volvió a presentarse en TED, con el mismo éxito que en 2006.


Sus pensamientos quedan recogidos en dos obras principales: El elemento: cómo encontrar tu pasión puede cambiarlo todo, obra traducida a más de veintiún idiomas, el español entre ellos, y Fuera de nuestras mentes: aprende a ser creativo