lunes, 20 de mayo de 2013

Cuento: Beethoven, un niño especial.

 A través de este cuento, podemos trabajar con nuestros alumn@s los siguientes objetivos:

Objetivos de aprendizaje// didácticos:
1.    Sensibilizar a los alumnos con las diferencias entre las personas.
2.    Introducir el concepto de discapacidad auditiva.
3.    Conocer a la figura del músico Beethoven
4.    Escuchar atentamente y valorar la música de Beethoven.

Para ello es recomendable que mientras se cuenta el cuento se escuche de fondo música de Beethoven, a continuación os dejo algunos enlaces que pueden servir para la actividad.


SINFONÍA Nº 6 "PASTORALE"




 SINFONÍA Nº 9



 CUENTO
Cuentan los que vieron, yo no estaba pero me lo dijeron que en Alemania  vivía un niño de 7 años llamado Beethoven.
 A Beethoven le encantaba la música, aunque para poder escucharla siempre ponía su oreja pegada al suelo, o una mesa y cerraba los ojos.

  

 Su madre no entendía porque su hijo Beethoven hacía esas cosas tan raras. Todos los días le decía: ¡¡¡Beethoven date prisa que llegarás tarde al colegio!!! Pero el niño no le hacía caso a su madre, y entonces se enfadaba más y más y empezaba a chillar: ¡¡¡¡Beethoven que llegarás tarde al colegio… quieres irte ya!!!




 En el colegio Beethoven también hacia cosas raras, no jugaba con sus compañer@s, no hacía caso a las maestr@s...
Así que la mamá de Beethoven lo llevó al médico para que le dijera que le pasaba a su hijo.

  


 Beethoven era especial, porque era diferente a los demás niños. Tenía una discapacidad auditiva, es decir, no podía escuchar lo que los demás hablaban o le decían y por eso nunca hacía caso ni a su mamá, ni a sus maestras, ni a sus compañeros de clase.

Pero el médico le puso a Beethoven en la oreja un aparato mágico y desde ese día Beethoven podía escuchar la música sin pegar la oreja a ninguna mesa o al suelo, jugar con sus compañer@s y cuando su mamá le llamaba, el pequeño gran Beethoven acudía rápido.



 Algunos dicen que gracias a ese aparato mágico Beethoven se convirtió en un gran músico a quien todos admiraban por ser tan diferente y especial.






Cuento escrito por: Natalia G. Catalá


CONTRATO CONDUCTUAL PARA NIÑ@S

Un contrato conductual es un documento escrito que indica las acciones que el sujeto está de acuerdo en realizar y establece las consecuencias del cumplimiento y del no cumplimiento de tal acuerdo.
Implica el intercambio recíproco de recompensas en relación a conductas específicas de los firmantes del contrato



Los contratos son especialmente útiles en personas con poca capacidad de autocontrol.
En un contrato conductual debe especificarse:
a) La conducta que se espera que emita cada persona implicada.
b) Las consecuencias que se obtendrán en caso de realizar estas conductas.
c) Las consecuencias que se obtendrán en caso de no realizar estas conductas.

Además puede incluir:
a) Cláusula de bonificación por largos periodos de cumplimiento.
b) Un sistema de registro que permita controlar las conductas emitidas y los refuerzos recibidos.

Reglas básicas para contratos conductuales con niños:

1. La conducta exigida debe ser fácil y la recompensa inmediata. Cuanto más pequeño sea el niño, menor y menos simbólico, debe ser el refuerzo.
2. El contrato debe requerir un incremento progresivo de exigencias.
3. Las recompensas por cumplir el contrato deben ser muy frecuentes aunque sea pequeñas. Puede pasarse del refuerzo material al social.
4. Las conductas deben estar especificadas, de forma que el niño tenga evidencia de hasta que punto lo ha cumplido.
5. Debe recompensarse el comportamiento adecuado después de que este ocurra, nunca antes.
6. El contrato debe ser justo para las dos partes y debe ser aceptado por el niño.
7. Los términos deben estar claros: qué debe hacerse y cuantas veces.
8. El contrato debe ser positivo (que produzca consecuencias positivas y no una retirada de castigo). Motivación intrínseca
9. Debe usarse de manera sistemática y no sólo en ocasiones
10. Las consecuencias a los acuerdos establecidos en el contrato deben ser independientes.

sábado, 11 de mayo de 2013

CONSECUENCIAS DE LOS RECORTES EN EDUCACIÓN....

Estas fichas que a continuación se muestran en esta entrada corresponden a un@ alummn@ que acude a mi clase de PT.

 



Dichas fichas corresponden a la Etapa de Infantil, sin embargo est@ alumn@tiene 8 años, está escolarizado en 2º de EP (es decir una año menos que le corresponde por su edad cronológica) y su nivel de competencia curricular es de Eduación Infantil.
Por si fuera poco, está bajo la custodia de los servicios sociales, porque se considera que su familia por motivos personales (no voy a decir cuales) no puede encargarse de el/la alumn@.
Yo me pregunto todos los días que será de est@ alumn@ durante los próximos años. Con los recortes que nuestra comunidad y país están llevando a cabo en materia de educación (y sanidad) es imposible que esté niñ@ reciba los apoyos y recursos que realmente necesita para su inclusión social, para su desarrollo personal.
En la Comunidad Valenciana a través de la nueva orden de Plantillas (orden 14 de marzo de 2013), están suprimiendo a recursos personales, es decir, los maestr@s, cuando el día a día nos demuestra  que necesitamos más profesionales para que la escuela inclusiva y la calidad de educación sea una realidad.
¿No es la educación un derecho constitucional y universal?
Yo no soy nadie en este mundo, pero si que es cierto que si toda la sociedad dice BASTA YA, podemos conseguir que los niños de hoy en día, nuestros hij@s y alumn@s sean nuestro futuro, nuestra sociedad.... una sociedad que tenga unos valores y unas normas que eviten lo que hoy vemos a diario: corrupción y sinvergüenzas que se aprovechan del resto.
BASTA YA.
Desde aquí invito a la reflexión sobre la nueva ley de educación (LOMCE) y que las familias, sobre todo las familias penséis que es lo más importante para vuestros hijo/as y en base a eso actuéis.







viernes, 3 de mayo de 2013

Albert Camús. “El primer hombre”.

“No, la escuela no sólo les ofrecía una evasión de la vida de familia. En la clase del señor Bernard, por lo menos, la escuela alimentaba en ellos un hambre más esencial todavía para el niño que para el hombre, que es el hambre de descubrir. En las otras clases les enseñaban sin duda muchas cosas, pero un poco como se ceba a un gato, les presentaban un alimento ya preparado rogándole que tuvieran a bien tragarlo. En la clase del señor Germain, sentían por primera vez que existían y eran objeto de la más alta consideración: se los juzgaba dignos de descubrir el mundo”.



Albert Camús. “El primer hombre”.